El peligro de las drogas

Todos lo hemos escuchado, visto y tenemos amigos que las consumen; las drogas son cada vez más comunes en la sociedad y un gran porcentaje de las personas recurren a ellas todos  los días. Hablar sobre si su consumo moderado es algo bueno o malo es un tema bastante complejo y bastante intrincado, en donde inclusive juegan un papel fundamental algunos intereses sociales, así que este tema queda a juicio de cada persona y de su manera de ver la vida.

Ahora, hay una verdad detrás de todos estos asuntos: todo en exceso es malo. Sí, creas lo que creas es muy probable que estés de acuerdo con nosotros en que los extremos son bastante nocivos y efectivamente muchos de los casos de complicaciones de salud, de indigencia o inclusive de muerte son causados por la adicción a las drogas.

Los motivos por los que una persona se adentra en este mundo suelen ser muy diferentes y dependen de cada caso, todos están expuestos y realmente las clases sociales, el origen, el color de piel o la manera de pensar no hacen a nadie inmune a caer en la pesadilla de la drogadicción. Por ejemplo, sabemos que en los barrios más pobres de muchos países se consumen algunos estupefacientes, pero también lo hacen las personas más adineradas y poderosas; el poder adquisitivo tampoco parece ser un factor fundamental en muchos casos.

Ya mencionamos que consumir pequeñas cantidades genera debate y polémica, pero repetimos que ese no es el tema sobre el que venimos a hablar. Lo que realmente nos interesa es el abuso de drogas: su uso descontrolado en un tiempo prolongado que puede llegar a tener consecuencias nefastas.

Consecuencias

Algunas drogas representan un riesgo mayor que otras, aunque todas en general son peligrosas cuando se habla de adicción. La vida cotidiana de las personas suele ser decadente luego de desarrollar esta condición y por lo general se pierde el rumbo de lo que se quiere (evidentemente esto no ocurre así en todos los casos, pero en la gran mayoría de las ocasiones en las que se pierde el control la vida suele desmejorar).

El rendimiento laboral tiende a experimentar una decaída casi natural y en muchos casos se puede llegar a perder el empleo. La vida de pareja también recibe un duro golpe con la drogadicción, el estado de salud mental de la persona que la padece es delicado e inclusive su vida sexual se ve directamente afectada.

Pero lo más preocupante son los efectos directos que tienen sobre la salud: el consumo de muchas de estas sustancias suele volver al individuo vulnerable a ataques de ansiedad, problemas en la tensión arterial, dificultades a nivel cardiovascular, déficit de atención y complicaciones psicológicas graves. Sin lugar a dudas este es uno de los grandes males de la sociedad actual.

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