Ansiedad y depresión ¿en que se diferencian?

Por suerte los problemas de salud mental son un ejemplo de avance y concienciación; este tipo de problemas en muchos casos eran ignoradas pero hoy en día se les da la importancia y el tratamiento que merecen.

De hecho, hablamos de dos problemas realmente complicados y que necesitan de ayuda profesional inmediata (es por eso que el trabajo de los psicólogos es tan indispensable), sin embargo aquí trataremos de arrojar un poco de luz sobre el tema.

Ansiedad

La ansiedad es un proceso “natural” que nos ayuda a estar alerta ante cualquier peligro; esto ha sido así durante mucho tiempo y es clave para nuestro correcto funcionamiento. Sin embargo en ocasiones este “sistema” se ve alterado y sufre algunos desvaríos, es aquí cuando la situación se desborda y comienza el verdadero problema. Las causas de esto dependen del individuo, pero por lo general se pueden atribuir a traumas, cambios en algún ámbito importante de la vida, un elevado consumo de drogas o inclusive puede ser heredada.

Esta sin embargo es una situación bastante común y suele atacar a más personas de las que se cree, inclusive se podría decir que todos nosotros alguna vez hemos tenido o tendremos un ataque de ansiedad. Sin embargo cuando todo se sale de nuestras manos puede llegar a ser peligroso y debemos acudir inmediatamente al psicólogo. Él puede llegar a referirnos algunos fármacos y/o trabajar el problema con terapia.

Depresión

La depresión por su parte es, a grandes rasgos, un sentimiento de tristeza muy profundo; un estado de ánimo muy bajo que azota y martiriza a quien lo padece. Sus síntomas suelen ser muy perjudiciales y difíciles de llevar; en la mayoría de las ocasiones suelen afectar todos los aspectos de la vida del individuo y en casos extremos pueden llevar a pensar en la muerte y en el suicidio.

Las causas son diversas, en algunos casos se deben a desvaríos hormonales que pueden ser genéticos, también puede estar causada por una situación muy adversa como la muerte de algún familiar o amigo, el diagnóstico de una enfermedad grave o inclusive cosas menos drásticas como problemas de pareja o ser despedido del trabajo.

Situaciones muy distintas

Este es un tema que puede llegar a causar confusión; algunas personas creen que tienen similitudes o inclusive pueden llegar a pensar que son lo mismo, cuando la realidad es que no es así. 

La ansiedad es una condición muchas veces ligada al pánico de no saber qué va a pasar y que inevitablemente las cosas se salgan de control, y termine pasando lo peor. La persona que la padece sufre un calvario con respecto a lo que viene más adelante, pero dentro de lo que cabe en muchas ocasiones puede sobrellevar la situación: algunas sensaciones positivas no se ven afectadas y se puede disfrutar de momentos gratos sin que el problema se inmiscuya.

Por su parte la depresión está ligada más a la actualidad que al futuro; quien la sufre se encuentra con un estado de ánimo excesivamente bajo; el hoy y el ayer suelen martirizar y por lo general se siente muy triste. Por el contrario de quienes sufren ansiedad estas personas ven directamente afectadas todas sus sensaciones.

Ambas son condiciones extremadamente difíciles de llevar y lo más sensato es recurrir a ayuda psicológica si se sospecha que se padece de ellas.

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